El Theremin (Eterófono) por León Thérémin (1919)

Posted by StripTheSoul | Posted in | Posted on jueves, marzo 04, 2010

El theremin (théremin o théreminvox), llamado eterófono en su versión primitiva, es uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos. Inventado en 1919 por el físico y músico ruso Lev Serguéievich Termen (quien luego afrancesó su nombre a León Thérémin).

Originalmente, el timbre de los theremines se asemejaba a algo entre un violonchelo y una voz humana. Su inventor, además de físico, era violonchelista. En la actualidad existen incluso modelos que participan de la tecnología midi, lo cual les posibilita tener, virtualmente, cualquier timbre que se desee utilizando un sampler o muestreador, pero dicho efecto raramente produce sonidos creíbles, al no estar pensado el diseño originario en ese sentido.

Muy usado en las películas de serie B de Hollywood de las décadas de 1940 y 1950, para ambientar, a base de un uso efectista, películas de ciencia ficción y terror en la era anterior al sintetizador. Su uso original era bien distinto: la tereminista y violinista Clara Rockmore utilizó un repertorio romántico clásico, y le dio al theremin credibilidad como instrumento solista en un entorno orquestal.

El uso del theremin más conocido en una película clásica quizá sea en The Day the Earth Stood Still (1951) de Robert Wise. En este film el compositor Bernard Herrmann utiliza dos theremines en la paleta orquestal. El uso de ambos servía para dar un aire futurista y para enfatizar la amenaza procedente del espacio exterior, que se manifestaba en su más amplia resonancia en el hierático personaje del gigantesco robot Gort.

El compositor Miklós Rózsa también hizo uso frecuente de este primitivo sintetizador para expresar la inestabilidad emocional de sus protagonistas en filmes de cine negro en la década de 1940. Así en Spellbound de Alfred Hitchcock, el sonido del theremin aparecía cuando los pensamientos obsesivos se adueñaban de la voluntad de John Ballantine (Gregory Peck). Asimismo, en Días sin huella de Billy Wilder, los momentos de embriaguez del alcohólico Don Birnam(Ray Milland) eran subrayados por este instrumento, que adquiere toda su potencialidad sonora y dramática en la escena del delírium tremens.

En la película The Song Remains the Same de Led Zeppelin, se ve a Jimmy Page improvisando efectos de sonido con un rústico theremín de una antena, conectado a efectos de delay, durante la canción Whole Lotta Love.

Casi olvidado durante décadas, en la década de 1990 se benefició de un resurgimiento gracias, entre otros factores, a la producción del documental Theremin, an Electronic Oddysey (1995) y a la producción a mediana escala de theremines de gama media etherwave standard, diseñados en la fábrica de Robert Moog (por entonces la empresa se llamaba Big Briar, luego nuevamente Moog). Dicho modelo, aunque tiene pequeños fallos de diseño y es bastante básico, se sigue fabricando en la actualidad. Debido a su alto precio, han aparecido multitud de imitaciones en todo el mundo, por lo que se puede considerar que ese modelo viene a ser al theremin lo que el modelo Stratocaster de Fender supone para las guitarras eléctricas: un emblema y el diseño de un theremin más popular.

Recientemente el theremin se ha retomado con éxito apabullante en películas como El maquinista, donde es interpretado por Lydia Kavina, virtuosa del instrumento y pariente lejana del propio L.S. Termen (el cual era su tío abuelo y le instruyó en su uso cuando era niña).

El theremin lo han usado grupos e intérpretes famosos como son Pink Floyd, Nine Inch Nails, Skunk Anansie, Los Planetas, DIGITAL 21, Radiohead, Goldfrapp, Jean Michel Jarre, Jon Spencer Blues Explosion, Portishead, Fangoria, La oreja de Van Gogh, Amaral, Los Delinqüentes y Estopa. Otros menos conocidos, pero que también hacen uso del theremin, son The Gathering, Spock's Beard, Lendi Vexer, Estirpe, Green Carnation, Aristóbulo del Valle Blues Band, Messer Chups, Sunkfool y a Visitante de Calle 13 .

Comments (1)

Este instrumento me parece, literalmente, UNA BELLEZA. No solo el sonido es precioso, sino que tambien el encanto que tiene para tocarlo. Me encanta que no haya que tocar nada para que suene, es como parte de su gracia y sutileza. Un sonido muy particular, tremendamente dulce y a la vez un poco triste. Me emociono escucharlo, es super interesante en muchos sentidos y, no entiendo bien como funciona, pero el hecho de que esa musica se cree a partir del aire me parecio sorprendente. GRACIAS NEGRI!!